EL SHOW DE MATRIX

Hoy el fósforo verde parpadeante mostraba como un destello, un mensaje mecánico. Fallo del sistema. Otra vez Matrix se ha petado. Claro, ese Neo volando a diestro y siniestro, de una punta a la otra, pues ha consumido toda la memoria RAM en un periquete. Y mira que le tengo dicho que no haga esos movimientos libres, que la máquina no puede gestionar con garantías, sin que se produzca un colapso del sistema.

Yo estaba programando el sabor de un jamón de bellota, cinco jotas. Cuando saltaron las alarmas. Todos los usuarios desconectados, con sus constantes vitales en un vilo. Una cosecha de humanos poniéndose mala por las diabluras del elegido.

Y es que nosotros, los de SION COMPUTER INC. Llegamos a un acuerdo para llevarle el mantenimiento de MATRIX, a las máquinas. A cambio de ello, ellas permitían, que siguiéramos viviendo en un reducto de semilibertad vigilada.

Mi nombre es Ernst y desde hace años, cargo sobre mis espaldas, la responsabilidad de monitorizar los eventos fundamentales, de la historia generada en Matrix, de forma que no se den disrupciones o paradojas, en el flujo del programa principal. No obstante, algunos humanos son obstinados, como las pilas de Duracell. Sin saber muy bien, cómo, reaccionan de mala gana a verse afectados o ser partícipes involuntarios de la trama principal de MATRIX.

Ese es un problema serio, además del de la memoria insuficiente. Por eso se repiten las historias, una y otra vez, aunque con diferentes actores. Son patrones claros. Que las mentes humanas parecen asimilar de forma dócil. Vida o naturaleza, son los sinónimos de la ignorancia colectiva. Una especie de cajón de sastre, donde ocultar los problemas filosóficos, con una jerga vacua de palabras grandilocuentes.

Lo cierto es que el sistema se reescribe a si mismo, y de momento pocas mentes, han dado prueba de una tenaz resistencia. Una de ellas fue la de Neo, nombre en clave, de aquel que fue a estudiar filosofía a Granada y en la actualidad en la UNED. Su sublevación, lejos de ser silenciosa, pretendía volver al interior de la Caverna y rescatar a los allí confinados, mentes que torpemente se aglutinaban en todo tipo de historias, ideadas para el conflicto o el simple entretenimiento. Afortunadamente, éste se liberó, y representa un nexo aún por comprender, entre la mente irreductible y las mentes gregarias, dóciles y adocenadas, de todos aquellos seres que viven simétricas y cabales reproducciones, empíricamente contrastables.

116 Vistas

¡Comparte!

Deja un comentario